Proyecto
Maíces y frijoles nativos: diversidad, manejo, productividad, conservación y aportes a la salud y sustentabilidad alimentaria
(PEE-2025-G-603)
Resiliencia ante el cambio climático: el valor de los maíces nativos frente al estrés abiótico
Del 9 al 11 de septiembre de 2026, la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro en Saltillo, Coahuila, albergó el 7° Congreso Mexicano de Fisiología Vegetal. En este espacio, el Dr. Manuel Jesús Cach Pérez, Investigador Titular de El Colegio de la Frontera Sur, presentó la ponencia “Divergencia en las estrategias adaptativas del maíz nativo vs mejorado ante el estrés abiótico”.
En dicho trabajo se mencionó que México es el centro de origen y diversificación del maíz, y dado que el país se encuentra en una alta vulnerabilidad frente al calentamiento global y la alteración de las precipitaciones, resulta fundamental entender la respuesta ecofisiológica de este cultivo, particularmente cuando el 78% de la superficie sembrada con maíz a nivel nacional depende del temporal de lluvia.

El trabajo comparó a maíces nativos e híbridos comerciales y evidenció la divergencia fisiológica entre ambos germoplasmas, confirmando que las semillas nativas priorizan su supervivencia mediante una notable tolerancia y plasticidad metabólica frente a presiones ambientales.
Este comportamiento deriva de la prolongada presión de selección natural y campesina empírica. Por ejemplo, ante una sequía severa, los maíces tradicionales activan un mecanismo de escape al detener su crecimiento temporalmente sin abortar su floración para reactivar el metabolismo tras la rehidratación. Por el contrario, los híbridos comerciales sufren una asincronía floral severa ante el estrés hídrico, provocando fallas definitivas de fertilización.
Morfológicamente, los maíces nativos de suelos delgados, como los presentes en Yucatán, muestran una alta plasticidad en su arquitectura radicular, adaptándose a las fisuras kársticas para buscar humedad subterránea. Los híbridos comerciales, en cambio, tienden a reducir su sistema radicular para maximizar la cosecha aérea, volviéndose sumamente vulnerables ante la escasez de agua.

A nivel celular, las razas tradicionales logran un eficiente ajuste osmótico al acumular masivamente prolina y azúcares solubles, preservando así su turgencia celular. Además, las variedades adaptadas a zonas frías modulan rápidamente la expresión de factores de transcripción, protegiéndose efectivamente contra el daño fotosintético y los altos niveles de radiación UV-B.
En síntesis, el germoplasma nativo constituye un reservorio invaluable de resiliencia climática y plasticidad fisiológica. Aunque los maíces híbridos comerciales pueden alcanzar rendimientos superiores bajo condiciones climáticas estables, su genética menos plástica los vuelve frágiles ante la variabilidad climática extrema. Comprender y aprovechar la resistencia natural de las semillas nativas resulta crucial para optimizar sistemas agrícolas, tales como la milpa tradicional o los modelos agroforestales.

Los datos presentados en el congreso reafirman la relevancia y pertinencia del proyecto enfocado en maíces y frijoles nativos. El rescate de nuestra agrobiodiversidad y del conocimiento tradicional va mucho más allá de un valor cultural; representa una estrategia ecofisiológica sólidamente documentada para mitigar los impactos negativos del cambio climático global y asegurar la sustentabilidad alimentaria en las próximas décadas.
Agradecemos a la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI) por su apoyo al proyecto PEE-2025-G-603.